The Secret of Monkey Island

The Secret of Monkey Island

Rescatamos The Secret of Monkey Island de lo más profundo del baúl de los videojuegos. Una de las más famosas, hilarantes y exitosas sagas de mano de Lucasarts.

Comenzamos con un clásico de clásicos, The Secret of Monkey Island. Lanzado en 1990 por la compañía Lucasarts, con el excepcional diseño de Ron Gilbert, Tim Schafer y Dave Grossman, padres del motor SCUMM y de otros exitosos juegos como Indiana Jones and The Last Crusade y Loom, entre otros.

Guybrush y ElaineLanzado inicialmente en formato Floppy, y posteriormente para otras plataformas como Atari ST, Mega CD o Mac OS, se convertiría por su delicado humor y atractivo visual (inicialmente en EGA de 16 colores y tras la reedición con el motor SCUMM V3 a la versión VGA de 256 colores) en uno de los juegos más exitosos de Lucasarts, arrastrando tras de sí cuatro secuelas más.

The Secret of Monkey Island nos presentaba una clásica aventura gráfica de corte point&click, donde las diferentes acciones y el inventario quedaban en un escueto panel bajo la pantalla, en texto, dando un pequeño guiño a las precursoras del género aventurero.

Antes de pasar al argumento hay que decir que, según las declaraciones de los diseñadores, el juego estaría basado en una atracción de DisneyLand y la genial novela “On stranger Tides de Tim Powers”. Ni que decir tiene que la intención inicial  fue crear un juego serio, aunque Tim Schaefer y Grossman, haciendo gala de su estilo, terminaron con un guion que era de todo menos serio.

monkey island bodaAhora bien, ¿Cómo se puede concebir un juego serio si ya el protagonista tiene un nombre absurdo? Es imposible, además desde que empieza la aventura hay constantes referencias y curiosidades que dan cuenta a un jugador ávido de detalles: como el nombre del protagonista, Guybrush. Viene simplemente de cómo nombraban a la imagen del protagonista (Guy o Girl) y .brush que era la extensión que Deluxe Paint usaba por aquel entonces.

Podríamos seguir citando curiosidades, cameos (como el de George Lucas haciendo de “troll del puente”) o incontables referencias a la competencia, que por aquel entonces eran los juegos de Sierra, u otros juegos de Lucasarts como Sam&Max, Loom, Grim Fandango o incluso guiños a series de televisión con frases sacadas de Superagente 86.

Pero centrémonos en su excelente argumento de The Secret of Monkey Island. Nuestro protagonista, Guybrush Threepwood, aprendiz de pirata, o intento de pirata precoz, nos dejará perlas tan conocidas como “Sólo tengo este pollo de goma”. Amén del archiconocido combate pirata de insultos guionizado por Orson Scott Card (el autor de Juego del Ender) y la navegación a base de cocina sofisticada.

Comenzamos en Mêlée Island, donde Guybrush quiere acceder al selecto gremio de los piratas. Tras las pruebas se enamorará de Elaine Marley, gobernadora de la isla, que será raptada por el pirata Lechuck con pretensiones de casarse con ella. Guybrush emprenderá un hilarante viaje para rescatarla de su archienemigo que le llevará a buscar el afamado tesoro de Monkey Island, entre otras proezas.

monkey island barco y tripulantesLa jugabilidad en The Secret of Monkey Island es bastante intuitiva, con un sistema de juego muy fluido mediante líneas de comando que reaccionan a ciertos atajos del teclado, al igual que en anteriores aventuras de Lucasarts. El componente gráfico ni que decir tiene que en su día se consideró belleza pixelada, siendo así que aún hoy, elementos como el mono de tres cabezas, los caníbales y el propio Guybrush perviven en su forma pixelada.

Que menos que dedicarle un apartado al sonido, hecho en MIDI con efectos sonoros bien sincronizados con el entorno, además del excepcional arreglo de su banda sonora por parte de Michael Land, autor de bandas sonoras de videojuegos tan conocidos como Star Wars: X-Wing o Simcity 4.

Tanto éxito ha tenido la saga que 24 años después de publicarse la primera edición aún se sigue vendiendo en nuevas plataformas, como IPhone, Xbox o Android, así como una versión remasterizada en CD-ROM y una edición especial conmemorativa que aúna tanto éste como su inmediata secuela, conocida como Monkey Island: Special Edition.

El veredicto

9Increíble

Lo bueno: – Intuitivo, divertido y sobre todo, muy “pirata”.
– Genialidad gráfica pixelada y obra cumbre sonora.

Lo malo: – Su antigüedad.
– El aburrido sistema anti-copia con aquel engorroso rosetón de cartón.

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