The Last Story

The Last Story

Zael es un mercenario que se enamora de Calista, la hija de un conde que no ha visto mundo más allá de las murallas del castillo de Lazusli y quiere vivir aventuras.

Para muchos el sello de calidad de Hironobu Sakaguchi —creador de la saga Final Fantasy— en The Last Story era suficiente para encaramarlo entre uno de los juegos top del año para Wii. Sin embargo, el título que ha desarrollado Mistwalker no ha tenido la acogida que se esperaba en España.

La trama cuenta la historia de amor entre Zael, un mercenario que sueña con ser un caballero y proteger a los suyos, y last-story-zael2Calista, descendiente de la casa Arganan, que gobierna la isla de Lázulis. Ella desea viajar para conocer mundo, pero los planes de su tío, el actual Conde Arganan, y su compromiso con Jirall no se lo pondrán fácil.

Una noche, por casualidades del destino, Zael y Calista se encuentran y todo cambia para ellos, ya que ambos esconden un gran secreto que les unirá más de lo que creen.

El argumento, a pesar de que esencialmente gira en torno a la historia de amor de los protagonistas, también hace una crítica social al mundo de la nobleza, a cómo el ansia de poder corrompe a los seres humanos o incluso al desarrollo sostenible del planeta.

El diseño que destilan los personajes en The Last Story está muy cuidado y, aunque las comparaciones son odiosas, se parecen a los personajes de la saga Final Fantasy, tanto en el físico como en la personalidad. No es de extrañar, ya que Sakaguchi cuenta con uno de sus más fieles colaboradores, Yoshitaka Amano.

the last story luchaLos escenarios y su ambientación recrean perfectamente el ambiente medieval al que tanto se alega en los juegos de rol. Imponentes castillos, vidrieras góticas, criptas, parajes naturales… Sin embargo, se echa de menos el no tener alguna ciudad más que recorrer.

La interacción de los personajes con el entorno es increíble: los personajes se chocan con otras personas, se dan cabezazos con los carteles y caen al suelo. Su personalización en cuanto al diseño de ropas y colores es muy amplia, y permanecen durante las vistosas escenas de vídeo.

El sistema de juego, pese a ser un juego de rol, es innovador. Mistwalker abandona su peculiar sistema por turnos para introducir la acción en sus batallas. En lugar de presionar un botón para atacar, el personaje lo hará de forma automática cuando esté cerca del rival. Aunque para las habilidades especiales y comandar a nuestros aliados, sí que habrá un sistema de turnos que abriremos cuando lo creamos conveniente.

La duración no es demasiado larga para ser un juego de rol. Nosotros nos lo hemos pasado en 38 horas con todas las the last story flechamisiones secundarias y capítulos ocultos. Además, The Last Story no ofrece una gran libertad para explorar la mayoría de sus fases y peca de ser demasiado lineal.

A su favor también hay que decir que una vez pasado ofrece una gran capacidad de rejugabilidad gracias al “nuevo juego +”, en el que los enemigos son más complicados y podemos subir exponencialmente el nivel de nuestras armas y armaduras, lo que viene muy bien para el modo multijugador, que posee on line y es muy adictivo.

Como guinda final, Sakaguchi cuenta con el talento del gran Nobuo Uematsu, su mano derecha, y con el que se ha hecho famoso por componer la banda sonora de muchos de los Final Fantasy, así como de sus grandes proyectos en Mistwalker: Blue Dragon y Lost Odyssey.

El veredicto

9.1Increíble

Lo bueno: – La ambientación de la historia.
– Recuerda a los clásicos del género.

Lo malo: – La historia es un poco ñoña.
– Se hace muy corto.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *